TAMBIEN LOS NIÑOS PUEDEN QUEDAR CIEGOS

POR ROBERTO SANCHO ALVAREZ

Todos los días cientos de padres abrazan, besan y observan a sus hijos.

Algunos recién nacidos tienen deficiencias visuales por razones genéticas o
bien congénitas, que están presentes y son evidentes al momento de nacer.

La Retinopatía del Prematuro, es un problema vascular que se desarrolla como
respuesta a la inmadurez del ojo, que al crecer los vasos, desprenden la
retina produciendo ceguera total y bilateral

Todo niño prematuro que pesa menos de mil gramos (un kilo), tiene un 80 por
ciento de posibilidades de desarrollar la enfermedad; si pesa entre 1000 y
1500 gramos presenta un riesgo del 30 por ciento y más de ese peso, 15 por
ciento de probabilidades.

Estos pequeños deben recibir el primer control en el Hospital Nacional de
Niños a las 6 semanas y cada semana se le continua el control hasta
brindarle un tratamiento que evite la enfermedad.

GLAUCOMA CONGENITO

El glaucoma se caracteriza porque cuando el niño nace, tiene uno o ambos
ojos muy grandes, la córnea se pone opaca y al niño le molesta la luz.
Esta enfermedad produce ceguera y para evitarla, los padres deben acudir al
centro médico para que operen al infante a la edad más temprana.

Hay que tomar en cuenta que a menudo la presión del ojo sube y algunos
pacientes deben ser operados hasta 30 veces para preservar la vista.

Para la especialista Mariana Vargas Vargas, Jefa del Servicio de
Oftalmología del Hospital Nacional de Niños, el problema no está en las
enfermedades visibles del ojo, porque los padres acuden a la consulta,
sino más bien en los problemas que no se observan fácilmente.

"Si por ejemplo existe un tumor en el ojo, éste no se ve, por eso, si en la
noche mamá no ve la pupila normal si no que descubre un reflejo blanco eso
puede ser un signo de un tumor intraocular que debe ser atendido de
inmediato".

La doctora Vargas recomendó tomarle una fotografía con flash en un lugar
oscuro, si vemos el reflejo rojo, la situación es normal, pero si el
reflejo es blanco acuda al especialista", explicó la especialista.




ESTRABISMO

Los niños mayores de 2 meses y menores de dos años, deben ser tratados para
resolver el estrabismo porque de lo contrario presentará problemas de
visión.

Una forma sencilla de examinar al pequeño determinando si tiene los ojos
rectos, para ello tome un foquito y si la luz no queda en el puro centro de
la córnea, es porque el ojo está desviado.

Los ojos se pueden desviar para arriba, para adentro, para afuera,
horizontal, vertical u oblicuo.

El estrabismo puede formar parte de una parálisis y a la vez, puede ser una
manifestación de un tumor y como la visión se desarrolla en el primer año de
vida, es mejor prevenir futuras complicaciones.

"Generalmente el estrabismo involucra los dos ojos, uno fija y otro desvía y
pueden alternarse, por tanto, se puede operar uno y actuar sobre el otro
ojo, esto hace que algunas madres piensen que el especialista se equivocó al
operar pero siempre buscamos hacer la intervención en el que presenta mayor
problema", indicó la doctora.

OJO CON LA VISTA DE LOS ESCOLARES

Antes que su hijo entre a la escuela, póngalo a leer a cierta distancia
para saber si ve con ambos ojos. La Dirección de Comunicación
Organizacional de la Caja Costarricense de Seguro Social, cuenta con
cartillas de visión que se colocan a seis metros de distancia, se tapa un
ojo y se lee, luego se realiza con el otro ojo, y si el pequeño no puede
identificar las líneas señaladas acuda al especialista.

Finalmente la oftalmóloga señaló que los estudiantes están propensos a
introducirse objetos punzo cortantes como lápices, tijeras, compases y otros
artículos que en la medida de lo posible deben ser seguros.

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