EL PRIMER CONGRESO FEMINISTA DE MÉXICO.

 

* UNA BELLÍSIMA MUJER YAAX ICH.

 

Por Raúl Espinosa Gamboa.

 

Elvia Carrillo Puerto, "La Monja Roja del Mayab", nace el 6 de diciembre de 1878 en Motul, Yucatán. Es la sexta hija del matrimonio de Justiniano Carrillo

Pasos y Adela Puerto Solís. Por su dedicación al feminismo-socialista, bandera que enarboló casi como religión, la llamaran así sus compañeras que la conocieron

en la Ciudad de México luego del asesinato, el 3 de enero de 1924, de sus hermanos Felipe, Benjamín, Edesio y Wilfrido Carrillo Puerto, así como de Manuel

Berzunza, Antonio Cortés, Rafael Urquía, Cecilio Lázaro, Daniel Valerio, Marciano Barrientos, Pedro Ruiz, Francisco Tejeda, Julián Ramírez, y otros socialistas

distinguidos.

 

Cuando Elvia Carrillo Puerto nace se encuentra en ascenso la producción agrícola que está induciendo un drástico incremento en la cantidad de peones concentrados

en las haciendas henequeneras yucatecas. Estas sumaban alrededor de 1 mil 200 que pertenecen a unas 800 familias, y aún cuando había familias acaudaladas

que poseían más de una, otras incluso llegaron a ser propietarias de hasta treinta haciendas. El cultivo del henequén, basado en una estructura de explotación

feudal, se fue haciendo cada vez más extensivo y el precio del producto era dictado por las necesidades del mercado norteamericano, en donde los mismos

industriales que lo utilizaban habían desarrollado la tecnología necesaria para la elaboración de los mismos.

 

Durante sus primeros años vive con su familia en una casa típica de clase media. Para entonces la línea de ferrocarril de Mérida, no llegaba a Motul, y

ello no será sino hasta el año de 1888, cuando Elvia cumpla los diez años de edad, pese a que ya en 1878, el municipio de Motul era uno de los más importantes

de la región, debido a sus haciendas henequeneras y a que contaba con un camino provisorio que lleva a la playa del puerto de Telchac que entonces frecuentaban

las familias acomodadas durante la temporada de verano.

 

En su niñez asiste, junto con sus hermanas Enriqueta, Hernilda y Josefa, y sus hermanos Felipe y Gualberto, al colegio fundado por la señora Benita Palma

Vda. de Campos, que imparte una educación laica. A la par también llevan clases de catecismo en la iglesia local y celebran, junto con sus padres, los

días de guardar del calendario católico. La llegada a Motul del cura español, Serafín García, será de gran influencia en la vida de por lo menos de Elvia

y Felipe Carrillo Puerto, pues contaba con ideas avanzadas y poseía una biblioteca en la cual se encontraban textos de Rousseau, Voltaire, los enciclopedistas

franceses, Saint Simon, Proudhon, Kropotkine, Marx y Engels, con los cuales pronto van a ir convirtiéndose en sus discípulos favoritos, sobre todo Felipe,

por ser mayor.

 

Felipe y Elvia son inseparables desde muy temprana edad. El otro factor que influye grandemente en el destino de ambos hermanos es la escuela a la que asisten,

donde tendrá como maestra a Rita Cetina Gutiérrez, fundadora de la sociedad feminista "La Siempreviva", de la escuela para niñas y de la revista del mismo

nombre. Tal escuela inicia sus labores en 1870; en 1886 pasará a ser del gobierno, al integrarse al Instituto Literario de Niñas. "La Siempreviva" fue

también la primera escuela secundaria para mujeres de Yucatán.

 

Cuando termina sus estudios es ya una bella joven alta, espigada, de grandes ojos verdes (Yaax Ich) "soñadores e inteligentes, que saben acariciar y sonreír".

Su alegría y su simpatía hacen que sea más popular de lo que desearía, empero prefiere los libros y la música a las conversaciones juveniles. Elvia Carrillo

Puerto se casa con Vicente Pérez; juntos leen y discuten textos de pedagogía racionalista, feministas, socialistas, y de historia. Un año después de su

matrimonio, nace Marcial, y trasladan su hogar a Mérida, donde enviuda en 1901, cuando aún no cumplía veintitrés años de edad.

 

A partir de entonces dividirá su tiempo en el cuidado de su hijo, las labores de su hogar y su trabajo como maestra. En las haciendas enseña a los niños

a leer y a escribir, primero en maya, que es su lengua materna, después en español. Visita los hogares de sus alumnos, habla con las madres y comienza

a organizarlas en pequeños grupos. Oye sus quejas y las aconseja. Deben aprender a ayudarse e intervenir cuando algún marido agrede a estas o a sus hijos.

En Valladolid conoce y se casa con Francisco Barroso, pero en 1923 se divorciara de este luego de ser promulgada la ley de divorcio en Yucatán, bajo el

gobierno de Felipe Carrillo Puerto.

 

Revolucionaria y socialista

 

Cuando Felipe Carrillo Puerto inicia su carrera política empieza, en 1907, a publicar El Heraldo de Motul, Elvia lo asiste como mecanógrafa y le ayuda en

la redacción de numerosos artículos, además de corregir los de otros colaboradores. A partir de 1909 comienza a participar activamente en el movimiento

antireeleccionista de Yucatán; traduce y difunde en maya los documentos importantes de la revolución Maderista. Durante toda la campaña se preocupada por

su hijo Marcial, pues teme que lo incorporen a las tropas del gobierno para combatir los focos rebeldes que se multiplican después de la revuelta en Valladolid.

 

De 1910 a 1915, continuará con sus labores de maestra de escuela y de ordenadora de mujeres campesinas que participaran en los grupos rebeldes. El 14 de

julio de 1912, Elvia Carrillo Puerto crea la Primera Liga Feminista Campesina, donde se discute temas que giran alrededor de la tenencia de la tierra para

quien la trabaja, la jornada de ocho horas, la liberación de todos los indios acasillados, la necesidad de construir escuelas rurales en todas las poblaciones

y haciendas del estado y de introducir en ellas el método de enseñanza racionalista, así como enfrentar el problema del alcoholismo. Empero ninguna de

estas reivindicaciones será verdaderamente discutida (con la excepción de la necesidad de imponer el sistema de educación racionalista desde el primer

año de enseñanza primaria), durante el primero y segundo congresos feministas de Yucatán, en 1916, convocados bajo el auspicio del general Alvarado.

 

Por su parte, Felipe Carrillo Puerto, al salir de prisión, el 25 de marzo de 1913, trabaja como jefe de circulación de La Revista de Yucatán, pero Carranza

manda incautar los talleres y encarcelar a su director, por lo que tiene que salir huyendo a Nueva Orleans, escondido en un barco de carga inglés. A su

regreso al país entra en contacto con Emiliano Zapata, quién le otorga el grado de coronel en Cuautla, Morelos, donde participará en la comisión agraria.

Cuando regresa a Yucatán, por ser zapatista, el general Alvarado lo manda arrestar.

 

Enterada de la promulgación por el general Alvarado del Decreto número 167, el cual cambia la edad de la emancipación de la mujer de los 30 a los 21 años,

conocido como la "ley feminista", Elvia Carrillo Puerto, durante una cena con la que se agasaja a Alvarado en Motul, conocerá al divisionario y platicarán

de los autores que ambos admiran; hablarán sobre socialismo y feminismo, lo que le facilitará sugerirle al general la posibilidad de organizar el primer

congreso feminista de México, que "en todo caso sería el segundo en organizarse en Latino América, después del de Buenos Aires que había tenido lugar en

1910". El general Alvarado decide al día siguiente, 27 de octubre de 1915, aprobar la idea del Primer Congreso Feminista para 1916, y manda que se publique

de inmediato en el periódico La Voz de la Revolución.

 

El Congreso Feminista

 

El Primer Congreso Feminista de México, se reúne en el teatro Peón Contreras de la ciudad de Mérida, del 13 al 16 de enero de 1916. Elvia prefiere, ocupar

un sitio en la galería, ya que, para ella, lo importante es la meta que se propone alcanzar.

 

Los temas que se discutirán durante el Congreso son los siguientes:

 

I. ¿Cuáles son los medios sociales que deben emplearse para manumitir a la mujer del yugo de las tradiciones?

 

II. ¿Cuál es el papel que corresponde a la Escuela Primaria en la reivindicación femenina, ya que aquella tiene por finalidad preparar para la vida?

 

III. ¿Cuáles son las artes y ocupaciones que debe fomentar y sostener el Estado, y cuya tendencia sea preparar a la mujer para la vida intensa del progreso?

 

IV. ¿Cuáles son las funciones públicas que puede y debe desempeñar la mujer a fin de que no solamente sea elemento dirigido sino también dirigente de la

sociedad?

 

Las congresistas se dividirán en cuatro grupos para analizar los cuatro temas mencionados, pero la única ponencia feminista radical, será de Hermilia Galindo,

lo que dará lugar a violentas protestas y discusiones por parte de las delegadas, aunque permitió definir quienes se afiliarían, como Elvia Carrillo Puerto,

al Partido Socialista Obrero que luego se convertirá en el Partido Socialista de Yucatán y más adelante en el Partido Socialista del Sureste. No obstante,

uno de los errores más graves que tuvo el Congreso fue no abordar con resolución dos problemas trascendentales, como son la enseñanza racionalista y el

voto femenino, salvo por las dos mujeres antes mencionadas, por lo que el general Alvarado, quien decide convocar a un nuevo congreso ese mismo año.

 

El Segundo Congreso Feminista se realizará también en Mérida del 23 de noviembre al 2 de diciembre de 1916; de las 700 delegadas que acudieron al Primer

Congreso, solamente 234 estarán presentes en el segundo, a pesar de que éste sea obligatorio para todas las maestras de Mérida. No obstante una proporción

importante de las participantes era feminista radical.

 

Voto y elección de la mujer

 

En 1917, al promulgarse la Constitución, Alvarado no logra ser postulado como candidato a gobernador de Yucatán. Carlos Castro Morales, presidente del Partido

Socialista Obrero es elegido gobernador del estado, y Felipe Carrillo Puerto, quien es también diputado de la primera legislatura revolucionaria del estado,

lo substituye en la presidencia del Partido Socialista el 19 de mayo de 1917. El partido socialista "de populista, se va transformando en un partido popular"

y por primera vez se cuestiona la hegemonía de la burguesía y se acepta la lucha de clases. Como organizadora de las Ligas Feministas de Resistencia, Elvia

Carrillo Puerto va a desempeñar un papel de gran importancia dentro del propio Partido Socialista del Sureste.

 

El Primer Congreso Obrero de Yucatán de 1918 realizado en la ciudad de Motul, tendrá en su sexto tema: "La aceptación de la mujer obrera en las Ligas de

Resistencia, cobrándoles la mitad de la cuota fijada a los hombres y se podrá votar por ellas en los puestos concejales después de transcurrir un año de

pertenecer a su lugar".

 

El dictamen de la Comisión del sexto tema, concluye entre otras cosas que: "Se estipula a continuación que, si bien la Constitución de 1917 no decreta el

derecho de voto de la mujer, tampoco especifica que le esté prohibido votar y en consecuencia la mujer puede votar y ser votada en elecciones populares.

Se debe emprender una vigorosa campaña de propaganda entre los distintos gremios de mujeres para convencerlas a que se unan a las Ligas Feministas de Resistencia,

y para ello, se debe gestionar con el gobierno para que a las dirigentes de las ligas se les permita acceso a fábricas y talleres de manera que puedan

ejercer su labor de propaganda. Ninguna mujer que no pertenezca a la Liga podrá ser empleada por el gobierno del estado". Elvia Carrillo Puerto, junto

con su hijo Marcial Pérez Carrillo destacaran en el cumplimiento de ésta tarea.

 

En las elecciones para gobernador del estado de Yucatán que se llevan a cabo el 6 de noviembre de 1921 y participan cuatro candidatos: Felipe Carrillo Puerto

del PSSE gana con 62 mil 801 votos. Lo siguen Bernardino Mena Brito del PLY con 2 mil 888 votos, el Lic. Ricardo Molina del Partido Democrático con 431

votos y el doctor Miguel Alonso Romero, del Partido Liberal Constitucionalista, que solo recibe 12 votos. La victoria socialista es definitiva también

en el Congreso, donde de 18 diputados tres mujeres por primera vez en la historia, serán electas a la XXVII Legislatura del Estado, la cual no llegará

constituirse debido a la rebelión delahuertista. Ellas son Beatriz Peniche de Ponce, Elvia Carrillo Puerto y Raquel Dzib Cicero. El ayuntamiento de Mérida

electo para el período 1923-1924, presidido por el licenciado Manuel Berzunza contará igualmente por primera vez con la presencia de dos mujeres Regidoras:

Rosa Torres como propietaria y Genoveva Pérez como suplente... así empieza la mujer mexicana a ocupar puestos de elección popular.

 

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