LAZARO CARDENAS

Por Raúl Espinosa Gamboa

José Lázaro Cárdenas del Río nació en Jiquilpan, Michoacán el 21 de mayo de 1895. Sus padres fueron Dámaso Cárdenas Pinedo y Felicitas del Río Amescua. Estudió la primaria en su natal Jiquilpan y desde muy pequeño soñaba que "andaba por las montañas, con una numerosa tropa, liberando a la patria del yugo que la oprimía". A los 14 años entró a trabajar en la oficina recaudadora de rentas del lugar y por las tardes asistía como aprendiz en una imprenta, poniendo empeño por aprender el oficio. En octubre de 1911, al morir su padre, el Secretario de la Prefectura lo invita a participar en esa como escribiente del despacho. A la llegada de las fuerzas revolucionarias el 30 de mayo de 1913 le dieron a Cárdenas el encargo de imprimir un manifiesto, por lo que fue perseguido.

El 3 de julio de 1913 se incorpora a la Revolución el joven Lázaro Cárdenas a las órdenes del general García Aragón quién lo recibe diciéndole: "Va usted a quedar incorporado a mi Estado Mayor con el grado de capitán segundo y se encargará de mi correspondencia mientras regresa el coronel José Viguri" que era su secretario. Ese día inició también su incorporación a la historia. Posteriormente pasó a las tropas constitucionalistas al mando del general Alvaro Obregón hasta Teoloyucan, donde presenció la rendición del Ejército Federal. Estacionado su regimiento, que era el 22 de caballería, fue ascendido a mayor y se hizo cargo del destacamento.

En noviembre de 1914 marcha hacia Agua Prieta para quedar al mando del general Plutarco Elías Calles, jefe de la guarnición leal al gobierno e intervino en la campaña contra los maytorenistas y villistas, por lo que el general Calles lo promovió al grado de teniente coronel. Actuó contra los indios yaquis que se hallaban sublevados y después marchó en la columna que combatió en Nayarit, Jalisco y Michoacán a los rebeldes villistas de Inés Chávez García. Al ocurrir el levantamiento de los aguaprietistas que desconocieron a Carranza, el coronel Lázaro Cárdenas se adhirió a ella en la Huasteca, aunque detuvo a Rodolfo Herrero, responsable directo del asesinato de Carranza. El presidente interino de la República, don Adolfo de la Huerta, ascendió a Cárdenas al grado de general brigadier. A la vez se hace cargo durante tres meses del gobierno interino de Michoacán, para posteriormente entregárselo al general Francisco J. Múgica, que había resultado triunfante en las elecciones de septiembre de 1920.

Al estallar la rebelión delahuertista en diciembre de 1923, el general Lázaro Cárdenas es enviado a combatir a las fuerzas del general Enrique Estrada, pero es herido y llevado prisionero a Guadalajara donde recibió atención médica y después es enviado a Colima. Al termino la rebelión queda en libertad y se reincorpora al ejército. En 1925, como comandante de la guarnición de Tampico, empezó a conocer el problema que planteaban las compañías petroleras. Posteriormente, en 1928 lanzó su candidatura para el gobierno del estado de Michoacán. Ganó las elecciones y tomó posesión el primero de septiembre de 1928.

En marzo de 1929 al estallar la rebelión escobarista pidió permiso al Congreso local para reincorporarse al ejército cooperando para derrotar a los sublevados. Regresa a su cargo de gobernador, realizando múltiples obras de carácter social. De nuevo, el 15 de octubre de 1930, pedirá licencia para dejar el gobierno de su estado, para asumir la presidencia del Partido Nacional Revolucionario (PNR) y dirigir la campaña del ingeniero Pascual Ortiz Rubio, quien al resultar triunfante y tomar posesión de la Presidencia lo nombró secretario de Gobernación. Al renunciar el presidente Pascual Ortiz Rubio, el 4 de septiembre de 1932, asumió la presidencia el general Abelardo L. Rodríguez quien nombró nuevo gabinete. Lázaro Cárdenas regresó al gobierno de Michoacán, cuando faltaba poco para terminar el periodo.

Al concluir su gobierno volvió al ejército y es nombrado jefe de operaciones en Puebla y después secretario de Guerra y Marina, hasta el 15 de junio de 1933, para poder lanzar su candidatura a la Presidencia de la República postulado por el PNR; preparará su campaña bajo el proyecto de un plan sexenal de 1934 a 1940, con el cual actuaría como presidente. Durante su gira política nacional como candidato, al visitar Payo Obispo (hoy Chetumal), ofreció que de inmediato restauraría el Territorio de Quintana Roo, suprimido por el Decreto emitido el 19 de Diciembre de 1931 por el entonces presidente Ortiz Rubio. Efectuadas las elecciones, el 4 de julio de 1934, Cárdenas salió triunfante y tras asumir la presidencia, emite el Decreto que restablecía el Territorio de Quintana Roo, el cual fue publicado el Diario Oficial el 16 de Enero de 1935. Por Decreto del 23 de diciembre de 1936, las poblaciones de Quintana Roo que tenían nombres extranjeros o religiosos cambian por Chetumal, Felipe Carrillo Puerto, Juan Sarabia, Alvaro Obregón, Leona Vicario, Ignacio Allende, Filomeno Mata, Pedro A. Santos.

Como presidente Lázaro Cárdenas no soslayó la impresiones recibidas durante su gira por el país, que generaban "profundas desigualdades e inicuas injusticias". Decidió no vivir en el Castillo de Chapultepec y Bienes Nacionales le propuso, entre otros, un predio en el antiguo rancho de La Hormiga, adaptándola como la residencia presidencial y le llamó Los Pinos en recuerdo a la Casa de los Pinos en la huerta de Tacámbaro. El presidente dispuso la inmediata clausura de casas de juego y desde un principio se ocupó en desarrollar un plan en favor de los trabajadores y campesinos apoyando la organización de estos.

En su primer gabinete quedaron incluidos muchos callistas. El 3 de mayo de 1935 un grupo de políticos y diputados del Bloque Nacional Revolucionario se entrevistaron con el general Calles en Cuernavaca, pidiéndole que intervenga en política y este dijo que si seguían así las cosas "el ejército tendría que resolver los problemas". El día 13 Cárdenas declaró que su política "sería benéfica para la mayoría del país y haría más sólida la situación económica"; que "llevaría a cabo el programa trazado para el plan sexenal con el que aceptó su candidatura postulado por el PNR y que lo que le interesaba era tener la confianza de las organizaciones obreras y campesinas".

El día 14 de junio pidió la renuncia a todo el gabinete, para poder hacer a un lado a los callistas. El 18 salió Calles hacia su finca El Tambor, en Sinaloa, para después ir a Los Angeles a visitar a un médico. Entre tanto en México hubo grandes manifestaciones de las organizaciones obreras contra el general Calles, quien regresó en diciembre "probablemente con la idea de preparar un movimiento contra el gobierno, creyendo contar con el apoyo del ejército". Los callistas crean un clima de intensa inestabilidad en el país. El 10 de abril de 1936, Calles junto con Melchor Ortega, Luis L. León y Luis N. Morones, es expulsado del país y en un avión de la Fuerza Aérea fueron trasladados a los Estados Unidos. Calles regresó al país el 4 de mayo de 1941. Así el presidente Cárdenas, liquidó el maximato callista.

Los diputados callistas fueron desaforados y los gobernadores de los estados de Tabasco, Guanajuato, Colima, Durango, Sinaloa, Sonora y Chiapas, desconocidos por el Senado. Sin embargo, no se había recurrido al derramamiento de sangre. Tomás Garrido Canabal, secretario de Agricultura, fue sustituido por el general Saturnino Cedillo, que después encabezó una rebelión que pronto fue derrotada, donde morirá. Con la derrota de los callistas, Cárdenas terminó por completo con el problema religioso.

La administración de Cárdenas fue muy activa en materia educativa, aumentando las escuelas primarias y de otros niveles, así como otras instituciones de estudios, de investigación científica y tecnológica, unificando la enseñanza técnica e industrial y creando el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Escuela Nacional de Educación Física y el Consejo Técnico de Educación Agrícola; aumentó el subsidio a la Universidad Nacional y respetó su autonomía. Fundó el Departamento de Asuntos Indígenas.

En los primeros tres años de su régimen fue aplicado el Código Agrario especialmente en la Comarca Lagunera y en Yucatán. El régimen cardenista, como ninguno, repartió tierras a los campesinos, abriendo al cultivo nuevas tierras y creando sistemas de irrigación más amplios. El 28 de agosto de 1938 quedó constituida la Confederación Nacional Campesina, como organismo defensor de los intereses de los trabajadores del campo. Se crearon muchas instituciones de servicio como el Departamento de Turismo, el Banco de Crédito Ejidal, el Tribunal Fiscal de la Federación y otros.

El 13 de junio de 1937 se nacionalizaron los ferrocarriles y el 18 de marzo de 1938, después de un conflicto de los obreros, ante la rebeldía de las empresas petroleras de respetar las leyes, el presidente Cárdenas decreta la expropiación de las compañías petroleras. Inglaterra hizo reclamaciones "burdas e inaceptables entre Estados soberanos" y el 13 de Mayo, México rompe relaciones con los ingleses. Estados Unidos propuso un arbitraje internacional y Cárdenas declaró que México no aceptaba intervención alguna en asuntos exclusivos de la soberanía nacional. En esas condiciones políticas-económicas se devalúa el peso mexicano. Tras la salida en la CROM de la dirección callista se crea la Confederación de Trabajadores de México (CTM); Cárdenas expide el Estatuto Jurídico para la protección de los empleados federales y el PNR fue reestructurado con el nombre de Partido de la Revolución Mexicana (PRM), formado por los sectores obrero, campesino, popular y militar. El 16 de septiembre de 1939 surge como partido de oposición el Partido Acción Nacional (PAN).

El sexenio del presidente Lázaro Cárdenas se caracterizó por su legislación de contenido social y nacionalista; se construyeron doce presas y dejó iniciadas otras tres. Como parte de su política internacional, apoya a Etiopía al ser invadida por Italia y "pidió se le impusieran sanciones al agresor, pero como esto no ocurrió el representante mexicano se retiró de la asamblea de la Liga de Naciones en protesta". Durante la guerra civil en España, apoyará a la República y autoriza la venta de armas para su defensa. Tras la victoria del franquismo, abrirá las puertas de México a los niños españoles víctimas de la guerra, así como a los refugiados republicanos; el gobierno republicano español en el exilio tendrá su sede en México. Por otra parte se recibirán también como exiliado a León Trotsky y a los perseguidos políticos.

El 27 de noviembre de 1939, el general Lázaro Cárdenas inició una intensa gira de trabajo por el Territorio Quintana Roo acompañado del gobernador Rafael Melgar, llegando en el buque de guerra Durango en el transcurso de la mañana a Isla Mujeres donde pudo enterarse directamente de diversos problemas de su pobladores y ordenando su prontas soluciones. El 28 arribó a Cozumel, donde de igualmente dará instrucciones para soluciones inmediatas y abrirá paso a obras de mayores alcances. El 29 viajó de Cozumel a Tulum, donde además de disfrutar sus playas hizo un recorrido completo a la zona arqueológica "indicando su importancia histórica y ordenando recursos para su preservación". Ese día, al caer la tarde, el Presidente, pidió que se le informara sobre las poblaciones cercanas y pese a lo difícil del camino llegaron a estas, regresando pasadas las 9 de la noche al barco Durango. El 30 arribó al puerto Xcalak donde luego de atender a los pobladores inauguró una escuela. Por la tarde el Presidente y su comitiva siguieron para Chetumal.

El primero de noviembre de 1939, el presidente Lázaro Cárdenas inició temprano su jornada de trabajo, supervisó las distintas obras, visitó las cooperativas, talleres del gobierno, el aserradero y atendió a todo el que solicitó hablar con él. Por la tarde visitó Calderitas e Ichpatún, atendiendo con interés las distintas peticiones. El día 2, viajó desde Chetumal a través del Río Hondo y el estero de Chac hasta la laguna de Bacalar. Fue recibido por las tropas federales del lugar y pobladores. Esta jornada concluyó a la media noche. Los días 3, y 4 fueron de amplia actividad en la zona fronteriza y sus poblaciones y el 5 se embarcó rumbo a Vigía Chico de donde continuó por tierra a Felipe Carrillo Puerto, los días 6 y 7 realizó además reuniones con las poblaciones mayas, así como diversos compromisos, como el tramo de la carretera Peto-Chetumal. Durante toda la gira el presidente puso especial atención a los asuntos de la población, del desarrollo del Territorio y de seguridad de la soberanía. El día 8 noviembre de 1939 el presidente Cárdenas concluyó su gira por el Territorio de Quintana Roo y con su comitiva, todos a caballo, recorrieron desde temprana hora el camino de Carrillo Puerto a Peto, Yucatán. De ahí se trasladarían a Mérida, para posteriormente regresar a México, vía marítima con rumbo a Veracruz.

Ya para terminar el sexenio de Cárdenas presentaron su candidatura a la Presidencia de la República los generales, Manuel Avila Camacho por el PRM, quién contó con el apoyo oficial, así como de las organizaciones obreras y campesinas y Juan Andrew Almazán que fue apoyado por la derecha y los intereses afectados por el régimen de Cárdenas. La campaña electoral fue muy violenta y se estuvo en peligro la paz del país. Realizadas las elecciones el 7 de julio de 1940, resultó triunfante el general Avila Camacho con poco más 2 millones 476 mil votos, mientras Almazán solamente alcanzó 151 mil 101 votos. Avila Camacho asume la presidencia el 1 de diciembre de 1940.

Cuando la Segunda Guerra involucra a México, Cárdenas regresa al servicio militar al ser designado por el presidente Avila Camacho, comandante de la Región Militar del Pacífico. El 22 de mayo de 1942, el Presidente designa al general Lázaro Cárdenas secretario de la Defensa Nacional, quien desempeñará el cargo hasta el 27 de agosto de 1945, al concluir la guerra.

A partir de entonces el general Lázaro Cárdenas, mantiene su decisión de no intervenir en política, sin embargo no dejará de estar presente en las grandes contiendas a favor de la paz y la solidaridad de los pueblos. Especial papel asumirá en la defensa y solidaridad con la Revolución Cubana, la cual no fue menos significativa que con Vietnam, Corea, los pueblos del sudeste asiático o con el medio oriente. En México, no dejó de luchar por las libertades democráticas, la libertad de los presos políticos y la conmoción que originó el movimiento de 1968.

En sus últimos cargos fue vocal ejecutivo de la Comisión de la Cuenca del Tepalcatepec y de la Comisión del Río Balsas. En 1969 se le nombró presidente del consejo de administración de la siderúrgica de Las Truchas que hoy lleva su nombre. Murió en la ciudad de México, el 19 de octubre de 1970. Sus restos reposan en el Monumento a la Revolución.

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